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PDD/AF
Con luz azul y endoscopios específicamente diseñados para tal fin pueden visualizarse durante una exploración resultados que no son visibles con luz convencional: el diagnóstico fotodinámico (PDD) y la autofluorescencia (AF) delimitan de forma reconocible las alteraciones malignas, incluso en fases tempranas, frente a los tejidos sanos. Para ello se introduce endoscópicamente en el cuerpo una luz con una composición espectral especial y un sistema de conducción lumínica sin apeanas pérdidas.
La pieza clave de la unidad PDD es el sistema D-Light C de KARL STORZ. Este sistema genera una luz de diagnóstico para la caracterización endoscópica de los tejidos. En el modo de fluorescencia se representa el tejido maligno o benigno tras administrar un marcador de fluorescencia (fluorescencia inducida) adecuado. Bajo la luz de excitación (azul) del sistema D-Light C, las áreas tumorales aparecen con una fluorescencia de color rojo, mientras que el tejido normal adquiere un color azul. De este modo resulta fácil reconocer las lesiones neoplásticas planas como las displasias y los carcinomas in situ, así como otros pequeños tumores papilares, que a veces pueden quedar disimulados en la mucosa normal o en la mucosa alterada por una inflamación. Con luz blanca sola no resulta posible una representación diferenciada de este tipo y se corre el peligro, por tanto, de pasar por alto resultados en estadios tempranos.
El procedimiento de autofluorescencia se basa en el hecho de que bajo la mucosa se encuentran sustancias que reaccionan ante un tipo de luz con una longitud de onda determinada y pasan temporalmente a un nivel superior de energía. Esta energía se libera en forma de luz, por lo que presenta una longitud de onda distinta frente a la luz proyectada. Este fenómeno se denomina autofluorescencia, dado que no participa ninguna sustancia introducida externamente; los resultados patológicos aparecen como zonas oscuras.
Ya en 1995 KARL STORZ sacó al mercado el primer sistema para el diagnóstico fotodinámico. El sistema consta de componentes adaptados entre sí: la fuente de luz de alto rendimiento D-Light C, ópticas especiales y una cámara endoscópica especialmente fotosensible. El PDD está indicado solamente para el uso con sustancias de marcado adecuadas y homologadas.
A raíz de las buenas experiencias obtenidas se modificó esta técnica, y en 1998 se sacó al mercado un sistema para la autofluorescencia propia de los tejidos. La gran ventaja de este sistema consiste en que no resultan necesarias las sustancias de marcado. Su ámbito de aplicación es el diagnóstico temprano del carcinoma bronquial.
Actualmente se están evaluando otros ámbitos de aplicación del PDD y AF como la ORL, la neurocirugía, la laparoscopia e indicaciones ginecológicas y se espera que estén disponibles en un futuro.
La pieza clave de la unidad PDD es el sistema D-Light C de KARL STORZ. Este sistema genera una luz de diagnóstico para la caracterización endoscópica de los tejidos. En el modo de fluorescencia se representa el tejido maligno o benigno tras administrar un marcador de fluorescencia (fluorescencia inducida) adecuado. Bajo la luz de excitación (azul) del sistema D-Light C, las áreas tumorales aparecen con una fluorescencia de color rojo, mientras que el tejido normal adquiere un color azul. De este modo resulta fácil reconocer las lesiones neoplásticas planas como las displasias y los carcinomas in situ, así como otros pequeños tumores papilares, que a veces pueden quedar disimulados en la mucosa normal o en la mucosa alterada por una inflamación. Con luz blanca sola no resulta posible una representación diferenciada de este tipo y se corre el peligro, por tanto, de pasar por alto resultados en estadios tempranos.
El procedimiento de autofluorescencia se basa en el hecho de que bajo la mucosa se encuentran sustancias que reaccionan ante un tipo de luz con una longitud de onda determinada y pasan temporalmente a un nivel superior de energía. Esta energía se libera en forma de luz, por lo que presenta una longitud de onda distinta frente a la luz proyectada. Este fenómeno se denomina autofluorescencia, dado que no participa ninguna sustancia introducida externamente; los resultados patológicos aparecen como zonas oscuras.
Ya en 1995 KARL STORZ sacó al mercado el primer sistema para el diagnóstico fotodinámico. El sistema consta de componentes adaptados entre sí: la fuente de luz de alto rendimiento D-Light C, ópticas especiales y una cámara endoscópica especialmente fotosensible. El PDD está indicado solamente para el uso con sustancias de marcado adecuadas y homologadas.
A raíz de las buenas experiencias obtenidas se modificó esta técnica, y en 1998 se sacó al mercado un sistema para la autofluorescencia propia de los tejidos. La gran ventaja de este sistema consiste en que no resultan necesarias las sustancias de marcado. Su ámbito de aplicación es el diagnóstico temprano del carcinoma bronquial.
Actualmente se están evaluando otros ámbitos de aplicación del PDD y AF como la ORL, la neurocirugía, la laparoscopia e indicaciones ginecológicas y se espera que estén disponibles en un futuro.